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Patrimonio ornitológico

En Lanzarote hay una docena de lugares de interés ornitológico en los que noveles e iniciados pueden poner en práctica lo que en inglés se denomina birding o birdwatching

 

 

Texto y Fotos:F.Gimeno

 

La falta de vegetación, sobre todo de árboles, y su particular orografía hacen dudar al visitante sobre la existencia de pájaros cuando contempla por primera vez el paisaje árido de Lanzarote. Pero lo cierto es que en esta isla las aves suman el mayor número de animales vertebrados, siendo 40 las especies de aves que residen a lo largo del año y más de 300 especies las que pueden verse en su paso desde Europa hacia Africa o viceversa.

 

De entre las seis clases de aves (acuáticas, antrópicas, esteparias, matorral, pelágicas y rupícolas) que podemos observar en Lanzarote, las más interesantes son las esteparias, como la avutarda hubara, el corredor sahariano y el alcaraván, y las marinas como el chorlitejo, el vuelvepiedras, la pardela o el zarapito, entre otras. ¿Dónde encontrarlas? Hay una docena de lugares de interés ornitológico repartidos por toda la isla, desde los islotes del Archipiélago Chinijo en el Norte hasta Los Ajaches, en el Sur.

 

Al igual que el particular paisaje de la isla, la mayor parte de la avifauna que habita en ella es tan frágil no sólo por el propio hábitat que les da cobijo, sino también por lo limitado de su espacio. Según el Catálogo Español de Especies Amenazadas, tres están en peligro de extinción y siete son vulnerables. Así, en la primera categoría están la avutarda hubara (Chlamydotis undulata fuerteventurae), el alimoche común o guirre (Neophron percnopterus majorensis),y el halcón tagarote (Falco pelegrinoides). Entre las vulnerables figuran el águila pescadora o guincho (Pandion haliaetus ), el corredor sahariano (Cursorius cursor), el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), la lechuza común (Tyto alba glacilirostris), el paíño pechialbo (Pelagodroma marina), y la pardela chica (Puffinus assimilis).

 

 

Asimismo, en peligro se encuentran otras especies como el cuervo grande (Corvus corax canariensis); la terrera marismeña (Alaudala rufescens polatzeki), la pardela cenicienta (Calonecris diomedea borealis), el petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii), el camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus amantun), el alcaraván común (Burhinus oedicnemus insularum), y el herrerillo africano (Cyanistes teneriffae degener).

 

Con el fin de dar a conocer entre la población local y visitante la riqueza ornitológica que encierra la isla, así como las precauciones que se deben adoptar ante la presencia de estas aves se ha editado un folleto que bajo la leyenda “Descubre las aves de Lanzarote” se ofrece una amplia y detallada información sobre los pájaros que podemos observar, en qué lugares podemos encontrarlos y cuál es su estado de amenaza. Además, el folleto incluye una guía de buenas prácticas de comportamiento para los observadores de aves y la población en general, que hay que tener en cuenta para causar las mínimas molestias a estos animales. Igualmente, proporciona un calendario sobre los meses en que pueden observarse las aves residentes o nidificantes y las migratorias.

 

Acercarse al mundo de los pájaros

El ornitólogo Gustavo Tejera Betancort y la diseñadora María Herrera Tello son los autores de este trabajo, que ha sido editado por el Cabildo de Lanzarote dentro de la Estrategia Lanzarote 2020 por la que se apuesta por un desarrollo sostenible, donde encajaría el turismo ornitológico, actividad muy extendida en el mundo anglosajón y conocida como birding o birdwatching.

 

El folleto está diseñado y pensado para iniciar a la población local en la observación de aves, más que para el aficionado que puede contar con otros instrumentos o guías para este cometido, según explica Gustavo Tejera. “Nos gustaría que poco a poco vayamos siendo conscientes de la importancia y el potencial que tiene Lanzarote en la observación de aves”. Para ello, la publicación cuenta con un pequeño cuaderno de campo, con el fin de que esta práctica se pueda realizar también en familia. “Creemos que puede ser una forma de acercar a mayores y pequeños al mundo de las aves, y con este cuaderno se pueden ir apuntando las que se vayan observando de acuerdo con las fichas que hemos incluido la guía”.

 

Además de acercar a la población residente a la existencia de este patrimonio natural, también se busca impulsar el turismo ornitológico, un sector cada vez más en auge, y que en palabras de Gustavo Tejera puede ser uno de los máximos exponentes en turismo sostenible. En este sentido, explica que se trata de un sector que precisa de poca inversión, es alternativo a los circuitos habituales de masas y es de un nivel económico medio-alto. “Además, es un turismo que camina, come por los lugares por donde pasa, y lo más importante, es sumamente respetuoso con el medio natural y exigente en cuanto a los impactos que pueda observar”.

 

Una vez dado este primer paso de dar a conocer a los lanzaroteños la riqueza ornitológica de la isla, queda aún un largo camino por recorrer para que la iniciativa obtenga los frutos esperados. Ahora resta invertir en una infraestructura adecuada para que la observación de aves sea más eficaz, mediante la instalación de observatorios, colocación de paneles informativas, desarrollo de rutas y “lo más importante, más implicación en la conservación mediante vigilancia, algo que no hay en estos momentos”, señala Gustavo Tejera.

 

Dónde observar aves

Los doce lugares de interés ornitológico recogidos en el folleto son Famara; Archipiélago Chinijo; Barranco de Elvira Sánchez; Risquetes en La Santa; Barranco de Tenegüime; El Jable; Llanos de la Corona y Tegala Grande; La Geria; Parque Nacional de Timanfaya; Salinas de Janubio; Llanos de la Mareta y cantil del Rubicón; Los Ajaches, y la Marina de Arrecife.

 

Las aves más difíciles de observar son las lechuzas y las marinas por sus hábitos nocturnos, aunque se pueden escuchar. Las marinas, precisamente, son el grupo de aves más amenazado en el mundo. Éstas habitan más en zonas abruptas como el Archipiélago Chinijo o el Parque Nacional de Timanfaya. Por su parte, las esteparias son las mas fáciles de ver “y las más reclamadas”, señala Gustavo Tejera.

 

Proteger las aves en tierra y en mar

Para proteger las aves tanto en tierra como en el mar existen figuras jurídicas aprobadas por la Unión Europea y sus países miembros que persiguen la supervivencia y la reproducción de las aves a través de la conservación de sus hábitats. Para ello se creó la Red Natura 2000, fruto de dos grandes normativas comunitarias: la Directiva Hábitats, de 1992, y la Directiva de Aves, de 1979. Con más de 27.000 espacios y un millón de kilómetros cuadrados, esta red de territorios protegidos por su importancia medioambiental, posicionan a Europa con la mayor superficie de espacios protegidos del mundo.

 

En Lanzarote, la mayoría de los lugares indicados como idóneos para observar aves han sido declarados Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) –pueden consultarse en la página web de la Reserva de la Biosfera-, figura que también se extiende al ámbito marino, más conocido como Lugar de Interés Comunitario (LIC), distinción que ostenta la reserva marina del Banco de la Concepción, al nordeste de Lanzarote. Ahí comen aves marinas como el petrel, el paíño o la pardela. Más información:www.indemares.es.

 

 

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